sábado, 31 de julio de 2010

El 6 de agosto, fiesta de la Transfiguración del Señor, Siete Aguas se vuelca con el Cristo de los Afligidos

 (Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor)

La población valenciana de Siete Aguas se prepara, como todos los años, para celebrar y honrar al Santísimo Cristo de los Afligidos. Una fiesta en la que se vuelca todo el pueblo -veraneantes incluidos-  y que prepara muy bien -como no podía ser de otra forma- el cura párroco Juan José Maset.

Y como ha ocurrido en años precedentes una representación de la Hermandad del Cristo de los Afligidos con sede en la parroquia Nuestra Señora del Rosario del Cañamelar acudirá a la Misa Solemne que presidirá el propio Juan José Maset. Visita que se volverá a realizar el 29 de agosto, festividad del Martirio de san Juan Bautista, Titular del templo de Siete Aguas. En esta ocasión será con ocasión de la Misa que realizará el propio Maset a petición de la Hermandad de Los Afligidos del Cañamelar en un acto que se pretende quede inscrito en la historia tanto de la Hermandad como de la propia parroquia de Siete Aguas.

Fuentes de la Hermandad señalaron a este blog que " lo que se pretende es que haya una relación de amistad y colaboración. Tenemos la misma advocación cristológica y aunque su Crucificado está muerto y el del cañamelar todavía está vivo,. sin la lanzada del costado y con los ojos abiertos, el hecho de tener la misma advocación ha hecho que naciera esta relación de amistad y confraternidad que, con el discurrir del tiempo, queremos se perpetúe y hasta se oficialice pues entendemos que es la mejor manera de servir a Cristo y de realizar tareas en común y que beneficie a los dos colectivos".

Narra el santo Evangelio (Lc. 9, Mc. 6, Mt. 10) que unas semanas antes de su Pasión y Muerte, subió Jesús a un monte a orar, llevando consigo a sus tres discípulos predilectos, Pedro, Santiago y Juan. Y mientras oraba, su cuerpo se transfiguró. Sus vestidos se volvieron más blancos que la nieve,y su rostro más resplandeciente que el sol. Y se aparecieron Moisés y Elías y hablaban con El acerca de lo que le iba a suceder próximamente en Jerusalén.

Pedro, muy emocionado exclamó: -Señor, si te parece, hacemos aquí tres campamentos, uno para Ti, otro para Moisés y otro para Elías.

Pero en seguida los envolvió una nube y se oyó una voz del cielo que decía: "Este es mi Hijo muy amado, escuchadlo".

El Señor llevó consigo a los tres apóstoles que más le demostraban su amor y su fidelidad. Pedro que era el que más trabajaba por Jesús; Juan, el que tenía el alma más pura y más sin pecado; Santiago, el más atrevido y arriesgado en declararse amigo del Señor, y que sería el primer apóstol en derramar su sangre por nuestra religión. Jesús no invitó a todos los apóstoles, por no llevar a Judas, que no se merecía esta visión. Los que viven en pecado no reciben muchos favores que Dios concede a los que le permanecen fieles.

Eso sigue sucediendo a las personas que rezan con fervor. La oración les transfigura y embellece el alma y les vuelve mucho más agradables a Dios.

Dos personas muy famosas del Antiguo Testamento. Moisés en nombre de la Ley, y Elías en nombre de los profetas, venían a respaldar y felicitar a Jesucristo y a proclamar que El es el enviado de Dios para salvar al mundo.

Es un elogio hermosísimo hecho por el Padre Dios, acerca de Jesucristo. Es su Hijo Unico. Es amadísimo por Dios, y es preferido por El a todos los demás seres que existen. Verdaderamente merece nuestro amor este Redentor tan amado por su Padre que es Dios.


Francisco Tarín: la forja de un misionero ejemplar

(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor)

Ocurre que muchas veces hay que dejar que repose una noticia, un acontecimiento o una biografía para sacarla en el momento adecuado, en el instante donde el documento gana en interés y eso es lo que nos ha ocurrido con Francisco Tarín. Hemos dejado que transcurriera el tiempo para sacar esta biografía justo cuando la Iglesia celebra a San Ignacio de Loyola fundador de la Compañía de Jesús.

La biografía de Francisco Tarín llega que ni pintada pues aparte de haber nacido en Godelleta en 1847, tuvo en 1885 dos momentos que le granjearon la gloria que después tuvo, el Sermón de las Siete Palabras que pronunció el Viernes Santo de 1885 y su dedicación a los enfermos del cólera. Lacra que también se vivió en Valencia de manera espeluznante.
Precisamente la Hermandad del Cristo de los Afligidos está conmemorando en este año de 2010 el 125 aniversario de la primera salida oficial y pública de su Titular por las calles del Cañamelar, lo que es digno que también se sepa y conozca ya que existe de alguna forma, una relación, por el terrible cólera, entre el aludido Francisco Tarín, venerable desde 1987, y la Imagen del Cristo de los Afligidos, considerado desde este año de 2010 como Señor, Patrono y Protector del Cañamelar.
Les dejo ahora con su biografía y lo hago en el día en que la Iglesia celebra la fiesta de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús a la que perteneció el aludido Francisco Tarín.  

  BERNARDO RODRÍGUEZ CAPARRINI/Doctor por la Universidad de Cádiz"Flaco, endeble, moreno, bajo de cuerpo, raído de indumentaria, pero con unos ojos vivos chispeantes y una agilidad de ardilla". El jesuita Francisco de Paula Tarín Arnau (Godelleta, Valencia, 1847 - Sevilla, 1910) -declarado Venerable por la Santa Sede en 1987 y actualmente en proceso de beatificación- llegó destinado al colegio de San Luis Gonzaga de El Puerto de Santa María en agosto de 1884, un año después de ordenarse sacerdote. Había ingresado en la Compañía de Jesús, con 26 años, en la localidad francesa de Poyanne, donde se encontraba el noviciado en el exilio de la provincia jesuítica de Castilla. Tras la restauración alfonsina pudo volver a España, completando los estudios de filosofía -1878-80- en Carrión de los Condes (Palencia) y de teología -1880-84- en el Colegio Máximo de Oña (Burgos). 

Instalado en el edificio de la plaza del Ave María en 1867, el colegio de San Luis había iniciado la segunda época de su historia en septiembre de 1875, cuando se recuperó para la enseñanza tras haber permanecido clausurado durante el Sexenio Democrático. Francisco Tarín viene al prestigioso centro educativo portuense durante el mandato del P. Miguel Sánchez Prieto, rector de 1881 a 1888. En el colegio de El Puerto había expectación ante la llegada del Padre Tarín, renombrado ya entonces por una abnegación y humildad extraordinarias. La comunidad jesuita la componen en el curso 1884-85 un total de 31 individuos, siendo el Padre Tarín uno de los 12 sacerdotes destinados en el colegio. El número de alumnos asciende entonces a 263, de los que el 75% aproximadamente son internos. Tarín asume dos cargos: inspector responsable del orden de los alumnos mayores (1ª división) y director de la congregación de San Estanislao, a la que pertenecían los medianos y pequeños (3ª, 4ª y 5ª divisiones). Durante algunos meses fue además profesor de Física y Química. "Convivió constantemente con nosotros", recordaban los internos del último curso de bachillerato, quienes comprobaron con asombro que su Padre inspector apenas dormía tres horas cada noche, y, además, sentado en una silla. A los congregantes les infundió el Padre Tarín su propio talante evangélico, reorganizando la congregación y "haciéndola brillar extraordinariamente en virtud y en espíritu", en palabras del antiguo alumno Ignacio de Casso Romero.

El rector Sánchez Prieto encargó a Tarín que predicara el sermón de las Siete Palabras el Viernes Santo de 1885. Tal fue su carisma y tanta la fuerza de su oratoria que no hubo nadie en la iglesia del colegio que no llorase: "El P. Tarín -narró un testigo- se alzó de nuevo en el púlpito y empezó a repetir: «¡Jesús!, ¡Jesús!…» Y después de clamar varias veces al Señor, sobrecogido el auditorio, casi amedrentado, en un silencio impresionante, tras una pausa en la que parecía aguardar le respondiese, se volvió a nosotros y dijo: «¡Hermanos míos, Jesús ha muerto! ¿Sabéis en qué lo conozco? ¡En que lo está llamando el mayor pecador del mundo, y no responde!»" Fue también en la primavera de 1885 cuando el Padre Tarín recibió un fuerte golpe en la pierna derecha jugando al balón con sus colegiales. La herida, curada despiadadamente por el propio sacerdote, supuso un continuo tormento que le acompañó hasta su muerte.

Cuando el cólera invadió la ciudad en septiembre de 1885, el rector de los jesuitas ofreció asistencia espiritual y material a los contagiados, estableciendo un turno de bonos para que los más necesitados recibieran en el colegio su ración de sopa, carne, tocino y pan. El Padre Tarín, rosario y crucifijo en mano, pidió ser destinado al lazareto que el Ayuntamiento estableció en la ermita de San Sebastián: "Él recibía a los coléricos y los ayudaba a sacar de las camillas, y los llevaba él mismo a sus camas, los asistía y cuidaba día y noche. Los instruía, los confesaba y los preparaba para la muerte. Muchos de ellos morían abrazados a aquel ángel de caridad", manifestó la Srta. Mª Ignacia de la Portilla Bela. Al terminar la epidemia dos meses más tarde, el Ayuntamiento que presidía D. Francisco de Miranda Hontoria acordó dar un voto de gracias a los Padres de la Compañía de Jesús por "la virtuosa y ejemplar caridad y cristiana abnegación que han demostrado". 

Retrasado el comienzo del curso 1885-86 hasta el 8 de noviembre, todavía tuvo energías Francisco Tarín para acompañar a los Padres Fernando Cermeño y Juan Alonso a Écija, donde iban a predicar una misión. Sin descuidar sus responsabilidades en el colegio, el Padre Tarín desarrolla este curso un intenso y fructífero apostolado en la ciudad: "Más predicación, más confesonario, más asistencia de enfermos, más doctrina cristiana a pobres y niños", escribe el P. Pedro Mª Ayala, discípulo de Tarín en El Puerto. José Mª Javierre -biógrafo también del Padre Tarín- cree que el colegio de San Luis no pudo ilusionar al jesuita: "Por encima de los sutiles meandros sentimentales de niños aristócratas le interesan los sufrimientos de la pobre sencilla gente habitante de las barriadas proletarias".

jueves, 29 de julio de 2010

LA SEMANA SANTA MARINERA DE VALENCIA (SSMV) NOMBRA PREGONERO DE 2011 AL TORERO ENRIQUE PONCE

(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor)

Cuando Catalunya se ha alineado claramente con los antitaurinos la Semana santa marinera de valencia ha optado por un torero de relumbrón, maestro de maestros, valenciano, de Chiva y religioso como es Enrique Ponce para que realice el pregón anunciador de la Semana Santa Marinera de Valencia de 2011. Con ello la Semana Santa, se ha alineado claramente con la Fiesta nacional, con el arte y con la cultura porque podrá o no gustar los toros pero lo que nadie puede poner en tela de juicio es que el diestro se juega la vida y tiene que armarse de valor y arte para 'engañar' al toro, que no le coja y salir victorioso de esa lucha entre el animal y el hombre. Son si se me permite dos formas de ver la Fiesta. La de Catalunya y la del resto de España y yo naturalmente me apunto a esta ultima, la del resto de España entre otras cosas porque uno de los más grandes, de los que han entrado por la Puerta Grande en la historia del toreo, va a pregonar la Fiesta del Marítimo de 2011, la Semana Santa Marinera de Valencia. ¡Enhorabuena a los que lo han hecho posible!.


NOTA DE PRENSA

La Junta Mayor de la Semana Santa Marinera de Valencia, reunida en Consejo de Gobierno, ha nombrado pregonero de 2011 al torero valenciano Enrique Ponce. El pregón se celebrará, como en ediciones anteriores, a comienzos de abril del próximo año en la Iglesia Nuestra Señora de los Ángeles. Con este nombramiento la Junta Mayor ha querido rendir homenaje a la trayectoria del diestro de Chiva –considerado una de las figuras más importantes del toreo–, coincidiendo con la celebración de sus veinte años de alternativa. AntecesoresEn años anteriores, el pregón anunciador de la Semana Santa Marinera estuvo a cargo del secretario adjunto de la Cámara de Comercio de Valencia, José Martorell, el vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, el consejero español de trabajo y Asuntos Sociales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Francisco Arnau y el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Rafael Aznar, entre otras personalidades. 

miércoles, 28 de julio de 2010

El párroco de Santa María del Mar, Antonio Díaz Tortajada visitó y oró ante la tumba de san Pío X

(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor)
Antonio Díaz Tortajada, párroco de Santa María del Mar que, a partir del próximo 1 de septiembre formará parte del arciprestazgo san Pîo X, aprovechó su presencia en el Vaticano para acercarse hasta la capilla que contiene sus restos mortales y orar por el que, a partir del próximo 1 de septiembre, va a ser el titular del arciprestazgo que va a acoger su parroquia.

El mismo Antonio Diaz Tortajada lo explicó "estando en el Vaticano no podía perder la ocasión de acercarme hasta la capilla donde se encuentra la tumba de san Pío X y rezar. Creo que es algo completamente lógico y más cuando la parroquia que en estos momentos regento va a insertarse en el arciprestazgo cuyo titular es San Pío X. Arciprestazgo en el que yo ya me encontraba cuando era el párroco de Nuestra Señora de los Ángeles y arciprestazgo en el que voy a estar, ahora como párroco de Santa María del Mar. Pienso que todos los que vamos a estar en este arciprestazgo deberíamos de descubrir esta gran figura que la Iglesia nos ha regalado. Sería una forma muy edificante de hacer grande esta porción de la archidiócesis de Valencia bañada por el mar Mediterráneo".

El mismo Antonio felicitó a la Hermandad del Cristo de los Afligidos y en particular a quien firma esta nota porque "sé y me consta la importancia que cada año, cuando llega el 21 de agosto, día en que toda la Iglesia recuerda a esta gran santo, se le da. Es un motivo para estar contento y alegrarse y es un motivo de satisfacción ver a San Pío X presidiendo el local de esta Hermandad. Imagen que pronto va a estar en la parroquia de Santa María del Mar"

El propio párroco es quien pormenoriza las parroquias que van a formar parte de este arciprestazgo " a las que ya existían como tales: Nuestra Señora del Rosario; San Vicente Ferrer; Cristo Redentor - San Rafael; Nuestra Señora de la Buena Guía; Nuestra Señora de los Angeles; Preciosísima Sangre e Inmaculada de Vera se van a unir las parroquias Santa María del Mar; Nuestra Señora de los Desamparados (Nazaret); San Mauro y la Inmaculada (La Punta). Particularmente creo que es un acierto que las cuatro parroquias con  pasos de Semana Santa estemos en un mismo arciprestazgo pues aunque el Cristo de la Concordia se encuentra en San Mauro a los efectos de Semana Santa forma parte de la parroquia de Santa María del Mar. Con ello creo que ganamos todos porque se puede hacer un trabajo en común".

Breve biografía sobre San Pío X  (de nombre de pila Giuseppe Melchiorre Sarto)
Papa (1903-1914) 

Nació el 2 de junio de 1835 en Riese, Italia en el seno de una familia pobre y numerosa. Siendo niño murió su padre por lo que pensó dejar de estudiar para ayudar a su madre en los gastos de manutención de la familia. Posteriormente pudo continuar sus estudios en el seminario gracias a una beca que le consiguió un sacerdote. Cursó estudios en el colegio de Castelfranco y en el seminario de Padua. Se ordenó sacerdote en 1858 y en 1093 fue elegido papa cuando era cardenal-patriarca de Venecia. Conservador tanto en política como en religión, se encargó de fomentar la vida interna de la Iglesia y se opuso firmemente al liberalismo intelectual. En 1907 publicó un decreto en el que condenaba 65 proposiciones modernistas e incluyó varias obras en el Índice de Libros Prohibidos. Durante su pontificado la legislación anticlerical de Francia y Portugal debilitó la Iglesia. Condenó la confiscación de las propiedades eclesiásticas y la prohibición de la educación religiosa en estos países. Inició la recodificación del Derecho canónico, restauró el canto gregoriano en la liturgia y estableció un nuevo breviario general para la Iglesia. Anticipándose al movimiento Acción Católica Romana, impulsó la participación de los laicos en programas de acción social supervisados por la Iglesia. Falleció el 20 de agosto de 1914. Fue canonizado en 1954 y su festividad se celebra el 21 de agosto. 

domingo, 25 de julio de 2010

Cuando el rezo del Santo Rosario se junta con la solemnidad de Santiago Apóstol, patrono de España

(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor)

Aunque nos hemos referido en varias ocasiones al rezo contemplativo del Rosario de la Aurora de Valencia, hoy lo queremos hacer porque, de alguna forma, esta plegaria complementa la gran solemnidad que la Iglesia celebra este 25 de julio, la fiesta de Santiago Apóstol, patrono de España. Precisamente en el apóstol Santiago está el germen y el principio de nuestra fe cristiana de ahí que seamos muchos los que siempre celebremos, con alegría y gozo, esta Solemnidad que nos presenta la Iglesia.

Pues bien, el Rosario de la Aurora de Valencia, que, domingo tras domingo, está preparándose para lo que debe ser todo un  acontecimiento eclesial en la ciudad de Valencia como es ese 125 aniversario que se celebrará, Dios mediante, en 2011, conmemoró la solemnidad del apóstol Santiago. Y lo hizo rezando el Santo Rosario. En esta ocasión se salió de la parroquia de Santa Mónica (Plaza Santa Mónica, 1) para entrar en el convento de las Madres Trinitarias (Calle Orihuela, 45).

Resulta importante que nos hagamos eco de esta actividad para, de alguna forma, dar a conocer que mientras unos, los de la litrona, vuelven a casa a esa hora, las 7 de la mañana, un grupo de valencianos, entre los que se encuentra algún que otro joven, se reúnen, cada domingo en un sitio diferente, para rezar el Santo Rosario y hacer de esta practica de piedad algo que perdure en el tiempo y que se fortalezca cara, insistimos, a ese 125 aniversario que se celebrará en el 2011. Un acontecimiento y un aniversarioo que debe de marcar un antes y un después en esta practica de piedad mariana y cristológica porque, a través del rezo del Santo Rosario se contemplan todos los misterios de la vida pública de Jesucristo. 

Pero ... no crean que el Rosario de la Aurora de Valencia descansa por vacaciones. El domingo que viene, 1 de agosto saldrá del Convento de las Madres Trinitarias para dirigirse a la parroquia de Santiago Apóstol (Marchalenes - Dr. Oloriz, 36-38). De allí, el 8 de agosto llegará al Convento del Corpus Christi, en la calle Guillén de Castro y allí permanecerá hasta el 29 de agosto en que llegará a la Iglesia de san José de la Montaña (Avda. san José de la Montaña, 15). Ese domingo, 29 de agosto (El martirio de san Juan  Bautista), también tendrá una trascendencia especial para la Iglesia que peregrina en Valencia porque ese día tomará posesión como obispo de Palencia quien hasta ese momento era auxiliar de Valencia, monseñor D. Esteban Escudero. Un momento pues para rezar por la nueva misión que le encomienda la Iglesia. Y así, domingo tras domingo, este grupo de personas que inician el Día del Señor rezando el Santo Rosario se preparan para ese año 2011 en que el Rosario de la Aurora de Valencia celebrará su 125 aniversario de presencia ininterrumpida por las calles de Valencia.

sábado, 24 de julio de 2010

Monseñor André Lacrampe, obispo de Besançon, en el Tour de Francia

(Desde El Cañamelar Granota, Valencia, José Ángel Crespo Flor)

La noticia como poco me parece curiosa y trascendente. Curiosa porque no resulta muy normal que todo un obispo se meta a seguir una etapa ciclista en un coche de los destinados a la prensa y se meta entre pecho y espalda más de cientos cincuenta kilómetros y trascendente porque ello confirma que el deporte interesa y no poco a la Iglesia por más que algunos curas pretendan ningunearlo.

Además, el ciclismo lo tiene todo para convertirse en un deporte a admirar. Esfuerzo, compañerismo, sacrificio, labor de equipo, servicio al 'jefe de filas' o al líder son algunas de las normas que hacen del ciclismo una 'escuela para la vida' y eso al parece lo reconoce la Iglesia. Por lo menos este arzobispo de Besançon que, con su apuesta valiente, ha hecho un gran servicio al deporte en general y al ciclismo de manera particular, tan denostado por algunos que sólo hablan de él cuando existen 'trapos sucios' como si los otros deportes no tuviesen nada que esconder.

LAS NOTICIA DE ZENIT

El obispo de Besançon, monseñor André Lacrampe, disfrutó de la legendaria etapa Bagnères-de-Luchon a Pau, el 20 de julio, siguiendo a los dos líderes de la clasificación general, Alberto Contador y Andy Schleck, en la ascensión de la mítica cima del Tourmalet, adonde llegaron en orden inverso, pero en la que Contandor defendió su liderato.

"Tenemos que vivir la dimensión de la fe en todas las realidades de la existencia. No hay nada que nos deba dejar indiferentes", explicó monseñor Lacrampe a través de una nota publicada en la página web del episcopado francés.

Para el obispo de Besançon, originario de los Pirineos y ciclista "cuando era joven", esta etapa ha sido una "vuelta a sus raíces" y una manera para conversar y compartir momentos con los directores deportivos y ciclistas, así como con otros cristianos que participan en el Tour.

El obispo subraya los valores que promueve este deporte, como es "la valentía, la abnegación, el esfuerzo, la perseverancia", así como el trabajo en equipo y la apertura universal de este acontecimiento deportivo, que concluye esta edición en París mañana domingo, solemnidad de Santiago Apóstol, patrono de España.

Y como se trata de un obispo de la Iglesia Católica y estamos rememorando la etapa que concluyó en el mítico Tourmalet, no podemos finalizar este trabajo periodístico sin 'colocar' la oración que un sacerdote y periodista valenciano, Antonio Díaz Tortajada, aficionado también al ciclismo, escribió para que la hiciera suya la familia ciclista. 

ORACION A NUESTRA SEÑORA DE LOURDES (SEÑORA DE LOS PIRINEOS)

por Antonio DÍAZ TORTAJADA Sacerdote-periodista
Señora de los Pirineos:
En el corazón de estas montañas confluyen tu mirada maternal y la de tantos hijos tuyos que dominados por la enfermedad los achaques y el dolor acuden a tus pies. Tu eres la causa de nuestra alegría, ilumina a cuantos lleguen a estas montañas para que te reconozcan como Madre y Señora en medio de tanta belleza, y así se dejen atraer por la bondad y belleza del Creador que hizo de ti el vértice de la hermosura humana y divina.
Tú te acercaste en medio de estos peñascos hace 150 años a la niña Bernardita Soubirous y te manifestaste como la Inmaculada Concepción, y aquí en medio de tanta belleza pusiste tu casa y, sin cesar, dispensas los dones de tu Hijo
Tú quisiste fijar tu morada en estas verdes y ásperas montañas de Francia, para ver mejor desde lo alto de las cumbres los gozos y esperanzas, alegrías y tristezas de tus hijos. Hoy llegamos ante tu bella imagen trayéndote la flor perfumada de nuestro corazón.
Te cantamos hoy, como te cantaron ayer y te cantarán siempre todas las generaciones: ¡Tú eres la flor más hermosa y el fruto más preciado de la humanidad! Eres la bendición pura de Dios en el corazón del mundo y de la Iglesia. Bendita, porque creíste y te fiaste de Dios, porque a Él consagraste, por entero, las fuerzas de tu alma y de tu cuerpo.
Tú eres Señora de los Pirineos tú eres la sierva del Señor, nuestra Madre y Reina. Tú eres la bella morada de estos cerros, que este reencuentro contigo en tu imagen sea el reencuentro con cada uno de nuestros hermanos.
Tú que eres la Madre de Dios y nuestra y todo lo puedes. Te pedimos, Señora, desde este corazón de los Pirineos que es tu cueva, tu casa, tu trono por todos los que invocan tu nombre en tantos otros lugares que, esparcidos en la geografía del mundo, son faros de fe, santuarios donde brota el fervor de la esperanza, morada tuya donde tus hijos se reúnen en torno al altar.
Préstanos esos tus ojos misericordiosos para que aprendemos de ti a encontrar la música y la letra, el tono justo de las bendiciones que debemos pronunciar los unos sobre los otros.
Dános tu valiosa ayuda para que podamos llegar un día desde estos Pirineos a la resplandeciente montañas del paraíso y reinar eternamente contigo. Amén.



 

Alberto Contador sin temor al que dirán: por tres veces se santiguó antes de tomar la salida en la CRI

(Desde El Cañamelar Granota, José Ángel Crespo Flor)

Alberto Contador, el mejor embajador que tiene el pueblo madrileño de Pinto ha firmado hoy su tercer triunfo en el Tour de Francia. Más no quiero fijarme en ello que, con ser muy importante, viene a demostrarnos que aún sin Indurain el ciclismo español sigue mandando y de qué manera en la mejor carrera del mundo por etapas.

Contador, enfundado de amarillo tomó la salida en la CRI totalmente convencido de que se estaba jugando su tercer triunfo en la ronda francesa. Era por lo tanto el centro de todas las cámaras de televisión. Pues bien, el de Pinto se santiguó por tres veces, no le tembló el pulso y luego agarró con fuerza su bici. ¡La suerte estaba echada!.

He querido sacar este gesto a colación porque no se va a mencionar ya que todos van a hablar y con toda la razón del mundo del sufrimiento de un gran campeón como el de Pinto para escribir su nombre por tercera vez en el palmares de la ronda ciclista francesa, sin lugar a dudas le mejor carrera del mundo por etapas y la única carrera que todo profesional del ciclismo ambiciona ganarla para incorporarla a su palmares.

Lo otro, ya se sabe. Contador agrandó su ventaja, se consolida como líder indiscutible de la carrera y hoy será coronado como el mejor en los Campos Eliseos. Pero que nadie se olvide, detrás de un campeón existe una gran persona y Alberto Contador, que padeció un ictus, tiene todo para ser un ciclistas de leyenda. En carrera es el mejor y fuera de ella se ha demostrado que es una persona  de las que merecen muy mucho la pena.

Cuando muchos intentan ningunear el signo de la cruz, Alberto Contador que se sentía el centro de todas las cámaras no dudó en hacer la señal de la cruz. Y no contento con hacerla una vez lo hizo hasta tres veces. Luego ... claro, impuso su fuerza, su extraordinaria clase y su enorme calidad pero yo me quedo con ese signo que a buen seguro, no saldrá nunca en los papeles. Y es que Contador como tantos y tantos deportistas extraordinarios por lo que hacen y sobre todo, por lo que consiguen tienen la obligación de ser ejemplo para los más jóvenes y mostrarse ante todos como lo que son: buenos deportistas y mejores personas. ¡Gracias Alberto Contador!.

jueves, 22 de julio de 2010

La Hermandad del Cristo de los Afligidos tuvo un recuerdo para el pintor del Cañamelar Bernardo Ferrándiz en el 185 aniversario de su nacimiento

(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor)

El afamado pintor Bernardo Ferrandiz Badenes, con calle propia en el barrio, hizo ayer, 21 de julio, 185 años que nació en El Cañamelar, entonces Pueblo Nuevo del Mar. Sus datos biograficos así lo delatan.

La Hermandad del Cristo de los Afligidos, con sede en la parroquia Nuestra Señora del Rosario y cuyo local social se encuentra en la calle a la que da nombre otro ilustre cañameler como es el también artista José Benlliure, al tener conocimiento de la noticia, celebró una Misa en su honor en la parroquia Nuestra Señora del Rosario, centro neurálgico de la religiosidad del Cañamelar y templo donde el artista recibió las aguas bautismales con las que ingresó en la Iglesia y, por lo tanto en la religión católica.

Con ello la Hermandad pretende reivindicar el buen nombre y sobre todo, la obra de este artista, una de las glorias del Cañamelar (en su tiempo conocido  como Pueblo Nuevo del Mar) y que, gracias a su arte, más ha encumbrado al barrio.

Así, como ya se hiciera el pasado 3 de mayo, fecha de su fallecimiento, la Hermandad quiso tenerle presente a través de una Eucaristía y ahora, con ocasión de la fecha de su nacimiento también lo ha querido tener presente para que así, de alguna manera, perdure su nombre, no caiga en el olvido y se sepa que en El Cañamelar y concretamente por mediación de la Hermandad del Cristo de los Afligidos, se le tiene muy presente. A él y a otros ilustres prohombres del barrio que, gracias a su buen hacer en la profesión a la que sirvieron, elevaron en su día y momento, el listón del Cañamelar.

Y como no podía ser de otra forma al tratarse de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, una intención de esta plegaria, tan querida por los diferentes Papas, será en su recuerdo ya que con ello se reivindica su figura y obra sí, pero también se reivindica la necesaria actualización del Santo Rosario en Familia.

Bernardo Ferrándiz Bádenes (Cañamelar21 de julio de 1835– Málaga3 de mayo de 1885), fue un pintor español. Es considerado uno de los pintores valencianos más importantes de su época, junto a Sorolla o Degrain.

 Biografía                                                                                                                                           

Bernardo Ferrándiz Bádenes (Cañamelar21 de julio de 1835– Málaga3 de mayo de 1885), fue un pintor español. Es considerado uno de los pintores valencianos más importantes de su época, junto a Sorolla o Degrain.
Ferrándiz inicia su formación pictorica en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, como discípulo de Francisco Martínez. Sus creaciones evidencian su inclinación por los asuntos de género, cotidianos. En este sentido uno de sus cuadros más impactantes es El Viáticodado a un mendigo moribundo, gracias al cual es premiado por la Diputación de Valencia con un pensionado para continuar su formación fuera deEspaña. Viajó por África e Italia, más concretamente en Roma, y participó en varias exposiciones, obteniendo mención honorífica en laExposición Nacional de Bellas Artes de 1860, recibió la segunda medalla de la Exposición de 1864 por su obra Un alcalde de monterilla y fue medalla de plata en la de Madrid, de 1866.
Se incorporo a la Academia de San Fernando en Madrid1876, donde asistió al taller de Madrazo. Había llegado a Málaga en 1868 tomando posesión de la cátedra de Colorido y Composición de la Escuela de Bellas Artes de San Telmo, tras unas duras oposiciones desarrolladas enMadrid, y permaneció formando parte de esta escuela malagueña hasta que en 1878 fue nombrado su Director. Fue amigo inseparable de Muñoz Degrain, al que atrajo a Málaga. Entre sus muchos discípulos destacaron Moreno CarboneroJosé NogalesBlanco CorisEnrique Simonet,José Denis Belgrano o Pedro Sáenz Sáenz, entre otros.
Estudió pintura también en París donde su educación artística culminaría bajo los consejos de Duret.
Sus retratos de Ciscar y Joan de Joanes se puede ver en el Palau de la Generalitat de Valencia. Los cuadros de Ferrándiz están ampliamente repartidos por EspañaFranciaItalia y coleccionistas particulares de otras naciones. Aunque la mayor parte de su producción se encuentra en el extranjero (Colección Goupil), hay trece obras suyas en el Museo de Málaga. Destacándose entre su producción obras como El charlatán político, y Salida de los picadores de la posada, entre otras. Su más conocida pintura es "El Tribunal de les Aigües" (El Tribunal de las Aguas, de 1865), del que hay dos versiones, la primera se encuentra en el Museo de Bordeos y fue adquirida por Napoleón III, y el segundo se encuentra en Valencia.
Ferrándiz vivió 17 años en Málaga, hasta su muerte el 3 de mayo de 1885, donde había pintado el techo del Teatro Cervantes y donde existe unmonumento en su honor en el Parque de Málaga. Está considerado como uno de los integrantes e impulsores de la escuela malagueña de pintura.

                                                                                                                            

Hace 115 años León XIII ya escribió una encíclica sobre la devoción del Rosario Mariano a favor de los disidentes

(Desde El Cañamelar, José Ángel Crespo Flor)

La presencia en nuestra tierra, concretamente Cullera, del disidente cubano José Luis García Paneque y parte de su familia pues José Luis llegó a la terminal de la estación del Norte con sus padres José y Moralinda, su hermana Damaris, su cuñado Edgar y su sobrinita Keily de tan solo 33 días, me ha llevado a dar publicidad a la carta encíclica ' Adiutricem Populi' escrita hace ahora 115 años por el gran papa del Rosario, León XIII pero que recobra toda su actualidad porque estudia la devoción del Rosario Mariano a favor de los disidentes.

Cercana ya su fiesta (7 de octubre) quiero incidir en lo actual de esta plegaria 'mariana y cristológica' pues aunque tiene una antigüedad que sobrepasa los 800 años el hecho de que haya sido impulsada por diferentes papas a través de importantes documentos o por la propia practica diaria y cotidiana de estos no hace sino que veamos en el rezo del Santo Rosario una oración que no por ser antigua ha perdido su modernidad.

Incluso el arzobispo de Valencia, monseñor D. Carlos Osoro, se le ha visto en varias ocasiones presidir procesiones 'rosario en mano'  lo que ha llamado mucho la atención y lo que ha hecho que muchos abriésemos los ojos al palpar su importancia.

Particularmente soy de los que piensan que no existe mejor preparación de la Eucaristía diaria que el rezo meditativo del Santo Rosario. Insisto, una practica en la que han profundizado muchos 'sucesores de Pedro' por lo que, sin duda alguna estamos ante una forma de rezar que gusta mucho a la Virgen María y si agrada no puede ser 'cosas de beatas' ni pasar de moda.

Les dejo pues con lo más importante, esta carta encíclica que el papa León XIII escribió el 5 de septiembre de 1895 y que ahora rescatamos para que sirva de apoyo moral a estos nuevos 'valencianos' que tenemos en nuestra costa, parte de la familia del ex-preso cubano José Luís García Paneque quienes comienzan a 'saborear' lo que es vivir en democracia y no como estaba él, encerrado en la cárcel por diferir ideológicamente del gobierno castrista.
 
Carta encíclica Adiutricem Populi
Del Sumo Pontífice León XIII sobre la devoción del Rosario Mariano a favor de los disidentes

Venerables Hermanos: Salud y Bendición apostólica

I. Pruebas del florecimiento de la devoción a María

Justo es celebrar con magnificencia cada día mayor y rogar con una confianza más decidida a la Santísima Virgen, Madre de Dios, auxilio constante y clementísimo del pueblo cristiano. Pues, la variedad y abundancia de mercedes que ella, con generosidad siempre más amplia para el bien común, prodiga por todo el mundo aumenta los motivos que tenemos de confiar en ella y ensalzarla; y los católicos responden, naturalmente, a tanta generosidad con la expresión de su más rendido afecto, pues, si jamás en otro tiempo, ciertamente en estos tiempos tan arduos para la Religión, es dable contemplar en todas las capas sociales manifestaciones vivas y encendidas de amor y culto a la santísima Virgen.
Un testimonio claro de ello lo constituyen las asociaciones que bajo su patrocinio se restablecieron y se multiplicaron por doquiera; los hermosos templos que se dedicaron a su augusto nombre; las peregrinaciones que con concurrencia piadosísima se realizaron a sus más venerados santuarios; los congresos que se convocaron para dedicarse al estudio del incremento de su gloria, y tantas otras manifestaciones parecidas que eran en sí excelentes y prometían un porvenir aun más feliz.

Florecimiento especial de la devoción del Rosario

Es un hecho singular y para nosotros un recuerdo gratísimo cómo, entre las múltiples formas de la devoción mariana, se vigorizaba siempre más, en el aprecio y en la práctica este modo tan eximio de orar, lo cual, dijimos, era gratísimo para Nos, porque si consagramos una no pequeña parte de Nuestras preocupaciones a promover el establecimiento del rezo del Rosario vimos claramente que la Reina celestial invocada con estas fervorosas plegarias nos ayudó con benignidad en Nuestras labores; y confiamos en que Nos asistirá para consolar Nuestras tristezas y para aliviar Nuestras preocupaciones que el día de mañana ha de traer.

II. Poder del Rosario para la reconciliación de los disidentes con la Iglesia

Abrigamos sobre todo la esperanza de que la virtud del Rosario nos ayude con abundantes auxilios a extender lo reino de Jesucristo.
Hemos dicho ya más de una vez que la obra que en las actuales circunstancias deseamos impulsar con mayor empeño es la reconciliación de las naciones disidentes con la Iglesia; al mismo tiempo, hemos declarado que el éxito de la empresa debe buscarse ante todo en las oraciones y súplicas dirigidas a Dios. No hace mucho manifestamos lo mismo también, cuando con motivo de las solemnidades de la fiesta de Pentecostés recomendamos para idéntico efecto especiales preces en honor del Espíritu Santo; recomendación que en todas partes fue obedecida con gran fervor.

III. Perseverancia en esa oración por la reconciliación de los disidentes

Pero atendiendo a que el problema es muy arduo y la constancia engendra toda virtud, conviene recordar la exhortación del Apóstol que dice: "Perseverad en la oración"1; y esto tanto más, cuanto que los felices comienzos de la empresa parecen invitarnos con suavidad a continuar incansables en esta oración. En el próximo mes de Octubre, pues, no habrá nada tan útil a este propósito ni nada tan grato a Nuestro corazón como la instancia con que por todo el mes imploréis vosotros, Venerables Hermanos, y vuestro pueblo, en unión con Nos, a la Virgen y piadosísima Madre, mediante el rezo del Rosario y las oraciones prescritas de costumbre. Eximias son, pues, las causas que nos impulsan a encomendar a su protección Nuestras empresas y deseos, movidos por una confianza firmísima.

IV. María nuestra madre

El misterio de la excelsa caridad que Cristo tuvo para con nosotros se revela luminosamente por el hecho de haber querido, al morir, entregar su Madre a Juan para que fuese su madre, por virtud de aquel memorable testamento: He ahí tu hijo2. Según la interpretación constante de la Iglesia, Jesucristo quiso designar en la persona de Juan a todo el género humano; y más especialmente a los que se adhiriesen a Él por la fe. Y en este sentido pudo decir San Anselmo de Canterbury: ¿Qué puede concebirse más digno sino que Vos, oh Virgen Santísima, sois Madre de aquellos que tienen a Jesucristo por padre por hermano?3.
Ella aceptó, pues, el ministerio de este singular y laborioso oficio y lo desempeñó con magnanimidad, auspiciándose su iniciación en el Cenáculo. Ella ayudó admirablemente a los cristianos primitivos por la santidad de su ejemplo, la autoridad de su consejo, la dulzura de su consuelo y la eficacia de sus santas plegarias. Y en efecto, mostróse, pues, madre de la Iglesia y maestra y Reina de los apóstoles a quienes comunicó parte de las divinas sentencias que conservaba en su corazón4.

V. María, medianera universal

Al ser elevada a la cumbre de su gloria, al lado de su divino Hijo, es casi imposible decir cuánto añadiera a la amplitud y eficacia de intercesión, lo cual convenía a la dignidad y claridad de sus méritos. Pues, desde allí, por disposición divina, Ella comenzó a velar por la Iglesia y a asistirnos a nosotros y a protegernos como madre; de tal modo que después. de haber sido cooperadora en la administración del misterio de la redención humana, ha venido a ser igualmente la dispensadora de la gracia que por todos los tiempos fluye de aquel misterio, concediéndosele para ello un poder casi ilimitado. Por este motivo las almas cristianas, llevadas por cierto impulso natural, se sienten con razón arrastradas hacia María, para depositar en Ella confiadamente sus pensamientos y obras, sus angustias y alegrías y para encomendarle, como hijos, a su cuidado y bondad a sí mismos y todo lo suyo.
Por este motivo también se elevan con toda razón magníficas alabanzas en todas las naciones y en todos los ritos las que se acrecientan con el aplauso de los siglos: entre otras alabanzas, las de: Nuestra Señora misma, medianera nuestra5, la misma reparadora del mundo6, la misma medianera de los dones de Dios7.

VI. A Dios por María

Y por cuanto la fe es el fundamento y el principio de los dones divinos que elevan al hombre sobre el orden natural al celestial, para obtener esta fe y desenvolverla saludablemente, se celebra con razón cierta acción secreta de aquella que nos dio al Autor de la fe8 y que por su fe fue saludada bienaventurada9. Nadie hay, oh Virgen santísima, que se imbuya del conocimiento de Dios sino por Vos; nadie hay que se salve sino por Vos; nadie, que consiga misericordia sino por Vos10. Ni parece tener menos razón aquel que afirma que, principalmente por su dirección y su auxilio, la sabiduría y la doctrina del Evangelio han llegado, haciendo tan rápidos progresos, a todas las naciones, pese a las inmensas dificultades e impedimentos que se oponían, estableciendo por doquiera un nuevo orden de justicia y paz. Este mismo pensamiento inspiraba también el ánimo y la oración de San Cirilo de Alejandría cuando se dirigía de este modo a la Virgen: Por Vos predicaron los Apóstoles la salvación a las naciones,; por Vos se celebra y se adora la Cruz bendita en todo el orbe; por Vos se ahuyentan los demonios; por Vos el hombre mismo es llamado al cielo; por Vos toda creatura, envuelta en el error de la idolatría, llegó al conocimiento de la verdad; por Vos alcanzaron los fieles el santo bautismo, y se fundaron iglesias entre todos los pueblos11.

VII. María baluarte de la verdadera fe

Y, como lo proclamara el mismo santo doctor12 fue María quien estableció y fortaleció muy especialmente el cetro de la fe verdadera; y por su ininterrumpido desvelo fue que la fe católica se mantuviera firme y prosperara intacta y fecunda. Muchos documentos de esta clase existen y son asaz conocidos, declarados a veces de un modo maravilloso.
En los tiempos y lugares en que, ante todo, había que deplorar el que la Fe o languideciera por la incuria o fuera atacada por la peste de los errores, se demostró presente y eficaz la benignidad de la poderosa Virgen auxiliadora. Bajo su impulso y en su virtud se levantaron hombres eminentes en santidad y espíritu apostólico aniquilando las audacias de los impíos y devolviendo los Corazones a la piedad de la vida cristiana e inflamándolos en ella.
Uno de ellos, representante de muchos, es Santo Domingo de Guzmán quien se empeñó con todo éxito en este doble apostolado, poniendo su confianza en el auxilio del Rosario mariano. Nadie ignora cuánta parte cupo a la misma Madre de Dios en los grandes méritos que se granjearon los Padres y Doctores de la Iglesia que tan egregios esfuerzos hicieron para defender e ilustrar la verdad católica.
En efecto, ellos mismos, con ánimo agradecido, confiesan que de Ella que es la Sede de la divina Sabiduría, descendió sobre ellos, al escribir, la abundancia de los más eximios pensamientos y que, por consiguiente, la malicia de los errores fue vencida por Ella y no por ellos.
Por último, los príncipes y Pontífices romanos, custodios y defensores de la Fe -unos para mover las guerras santas y otros para promulgar solemnes decretos- invocaron el nombre de la Madre de Dios, y siempre experimentaron su gran poder y benignidad.
Por esta razón, la Iglesia y los Padres glorifican a María con no menor verdad que magnificencia, diciendo: .Salve, lengua siempre elocuente de los Apóstoles, sólido fundamento de la Fe, baluarte inconmovible de la Iglesia13. Salve, que por Vos hemos sido inscritos en el número de los ciudadanos de la Iglesia, una, santa, católica y apostólica14. Salve, manantial de divina abundancia del que fluyen los ríos de la celestial sabiduría, las aguas puras y límpidas de la ortodoxia que rechazan lejos las turbas de los errores15. Regocijaos, porque Vos sola habéis destruido en el mundo todas las herejías16.

VIII. Confianza en nuestra Madre

Esta parte principalísima que cabe a la Madre de Dios en el desarrollo de los combates y en los triunfos de la Fe católica pone gloriosamente de manifiesto los designios divinos respecto a ella y debe inspirar a todos los buenos una firme esperanza de que se verán colmados los deseos comunes.
¡Hay que confiar en María!!, ¡hay e implorar a María! ¿Qué no podrá hacer con su poder para apresurar el éxito a fin de que la profesión de la misma fe una las mentes de todas las naciones cristianas y el lazo de la perfecta caridad, ese nuevo y ansiado ornamento de la Religión, hermane las voluntades? ¡No querrá Ella conseguir que los pueblos todos por cuya estrechísima unión rogara fervorosamente su Hijo único y que por el mismo bautismo llamara a la misma herencia de la salud17 por la cual había pagado un precio infinito, laboren unánimes en su luz admirable!18 ¿No querrá Ella emplear los tesoros de bondad y providencia, tanto para consolar a la Iglesia, Esposa de Cristo, en sus largos sufrimientos por causa de ellos como para llevar a la perfección, en medio de la familia cristiana, el don de la unidad que es el insigne fruto de su maternidad?

IX. María es el vínculo de unión

Que la feliz realización de esa empresa no ha de demorarse mucho parece confirmarse por la creencia y la confianza que alienta en los corazones de los piadosos de que María ha de ser el lazo bendito por cuya fuerza sólida y suave, todos cuantos amen en el mundo a Cristo, formarán un solo pueblo de hermanos que obedezcan a su Vicario en la tierra, el Romano Pontífice, como a su común Padre.
Llegados a este punto, Nuestro pensamiento remonta los anales de la Iglesia hasta los nobilísimos ejemplos de la edad primitiva y se detiene con un placer indecible en el recuerdo del gran Concilio de Efeso. Una firmísima unidad de fe y una misma comunión de culto que en aquellos tiempos vinculaba el Oriente con el Occidente parecieron reinar allí con singular firmeza y resplandecer con gloria, pues, cuando os Padres establecieron legítimamente el dogma de la Maternidad de la Santísima Virgen, la noticia de este hecho, partiendo de esta piadosísima ciudad que exultaba de gozo, llegó a llenar de la misma celebérrima alegría a todo el orbe cristiano.

X. Rogar por la unidad de la fe

Cuantos motivos, pues, apoyen y aumenten la confianza en la Virgen poderosa y benignísima de ser escuchados, tantas razones estimularán el celo, que recomendamos a los católicos, de implorar a María. Consideren ellos cuán excelente y útil y ciertamente, cuán acepto y grato para la misma Virgen será esto, pues, poseyendo ya la unidad de la fe, declaran de este modo que aprecian muchísimo la fuerza de este beneficio y desean conservarlo más fielmente. Ni pueden demostrar de ninguna otra manera más preclara su amor fraterno a los disidentes que rogando fervorosamente por ellos para que recobren aquel bien de la unidad, que es el mayor de todos.
Pues, esta caridad cristiana de la fraternidad que reinaba en toda la historia de la Iglesia solía hallar su fuerza en la Madre de Dios como que es la favorecedora más eximia de la paz y de la unidad. San Germán de Constantinopla la invocaba en estos términos: Acordaos de los cristianos que son vuestros servidores; recomendad las oraciones de todos; ayudad la esperanza de todos; consolidad la fe y unid todas las Iglesias19. Tal es también la invocación de los griegos: Oh Virgen purísima, que podéis acercaros a vuestro Hijo sin temor de ser desechada; rogadle, pues, oh Virgen Santísima, a fin de que conceda la paz al mundo; que infunda un mismo sentir a todas las Iglesias; y todos os glorificaremos20.

XI. El culto mariano en el Oriente y sus imágenes traídas del Oriente son prendas de unión

Otra razón propia y especial por qué la Santísima Virgen acceda con mayor benignidad a las plegarias en favor de las Iglesias disidentes se añade aquí a la anterior; son los egregios méritos que respecto de la devoción mariana tienen, especialmente las Iglesias orientales. Es a ellas que se debe en gran parte la propagación y el fomento de su veneración; en su seno surgieron varones memorables que afirmaban y defendían la dignidad de María, importantísimos por el poder de su elocuencia y sus escritos, panegiristas ilustres por su ardor y la suavidad de sus palabras, emperatrices gratísimas a los ojos de Dios que siguieron el ejemplo de la purísima Virgen, imitaron su munificencia y erigieron templos y basílicas para practicar el culto al Rey.
Será licito agregar aquí un asunto no ajeno al tema y que redunda en gloria de la Santísima Madre de Dios. No hay quien ignore que gran número de las augustas imágenes de María fueron traídas, en diversas épocas, del Oriente al Occidente, especialmente a Italia y a esta Urbe. Nuestros padres no sólo las recibieron con suma piedad y las veneraron magníficamente sino que, con igual devoción, sus nietos las procuran honrar como sacratísimas. En este hecho el ánimo se goza reconociendo cierta señal y gracia de nuestra benignísima Madre; pues, Nos parece que estas imágenes se conservan entre nosotros como testigos de aquellos tiempos en que la familia de los cristianos vivía estrechamente unida por doquiera, y como prendas bien caras de la común herencia. El mirarlas (como si la Virgen misma exhortara a ello) invita los corazones a que recuerden piadosamente a aquellos a quienes la Iglesia llama con sumo amor a que tornen a la prístina concordia y a la alegría de su abrazo.

XII. El Rosario provechosa oración de unión

De este modo, Dios mismo ofreció en María una protección eficacísima para la unidad cristiana. Aunque no la merecerá un solo modo de oración, sin embargo creemos que el santísimo Rosario fue instituido para conseguirla en forma óptima y ubérrima. En otras ocasiones ya hemos indicado que no era la ventaja menor de este piadoso ejercicio que el cristiano posea en él un medio pronto y fácil para nutrir su fe y defenderse de la ignorancia y del peligro del error, como lo ponen de manifiesto los mismos orígenes del Rosario. Patente está la relación estrecha que guarda con María todo lo que en él se ejercita y se fomenta sea mediante las preces que se repiten, sea, sobre todo, mediante los misterios que se meditan. Pues, cuando ante Ella rezamos con devoción el Rosario volvemos a vivir, conmemorando, la obra admirable de la redención, de tal modo que contemplamos como hechos presentes que se desenvuelven ante nuestros ojos los acontecimientos cuyo desarrollo y efecto la vinieron a constituir al mismo tiempo en Madre de Dios y nuestra.
La grandeza de esta doble dignidad y los frutos de este doble ministerio aparecen con vivos fulgores cuando piadosamente meditamos cómo María se asocia a su Hijo en los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos. De allí resulta que el alma se inflame en amor agradecido para con Ella, y, desdeñando todo lo caduco, se empeñe, con firme voluntad, en mostrarse digna de tal Madre y de sus beneficios. Y como esa frecuente y fiel recordación no puede menos de agradar muy íntimamente a esa Madre, por mucho la mejor de todas, y de moverla a misericordia para con los hombres, por eso, Nos hemos dicho, que el rezo del Rosario será el ejercicio más oportuno con qué encomendarle la causa de los hermanos separados; porque esto incumbe propiamente a su misión de Madre, por cuanto los que son de Cristo no han sido concebidos por María ni lo han podido ser si no en una misma fe y un mismo amor; pues, por ventura ¿Cristo está dividido?21, y todos debemos vivir la vida de Cristo a fin de que en el mismo cuerpo fructifiquemos para Dios22.

XIII. María obtendrá la unidad si rezamos el Rosario

Es necesario que la misma Madre que recibió de Dios el poder de engendrar continuamente nuevos hijos engendre nuevamente para Cristo, por así decirlo, a todos aquellos que por funestas circunstancias fueron separados de esta unidad. Es también lo que Ella, sin duda, desea vivamente conseguir. Si le donamos las coronas de esta oración agradabilísima, Ella implorará la abundancia de los auxilios del Espíritu vivificador. ¡Ojalá los buenos no rehúsen secundar los propósitos de aquella Madre misericordiosa, y, atendiendo su propia salvación, escuchen la dulcísima invitación de María: ¡Hijitos míos, de nuevo sufro por vosotros dolores de parto hasta ver a Cristo formado en vosotros!23.

XIV. El rezo del Rosario en el Oriente

Ponderado así la gran virtud del Rosario mariano, algunos de Nuestros predecesores dedicaron especiales esfuerzos a su propagación entre las naciones orientales. En especial, Eugenio IV en la Constitución Advesperascente, dada en el año 1439, luego Inocencio XII y Clemente XI, cuya autoridad concedió, para este efecto, grandes privilegios a la Orden de Predicadores. Los frutos no se hicieron esperar, gracias al celo de los ministros de esa misma Orden; numerosos y esclarecidos documentos lo atestiguan aunque el largo tiempo transcurrido desde entonces y las circunstancias adversas hayan detenido después los progresos de esta obra.
En nuestra época, el fervoroso culto de esta misma devoción del Rosario , que Nos, desde el principio, hemos ensalzado, ha encontrado eco en el alma muchas personas de aquellas regiones. En cuanto esto, pues, responda a Nuestros esfuerzos iniciales, esperemos que sea muy provechoso para dar cumplimiento a Nuestros deseos.

XV. El Templo de Nuestra Señora del Rosario en Patras

Con esta esperanza se une un hecho muy gozoso que interesa tanto al Oriente como al Occidente, y es muy conforme a Nuestros designios. Hablamos, Venerables Hermanos, del proyecto cuya iniciativa nació en el Congreso Eucarístico de Jerusalén, o sea el de erigir un Templo en honor de la Reina del Santísimo Rosario, y esto en Patras en Acaya, no lejos del sitio donde en los tiempos antiguos, bajo sus augurios, resplandeció el nombre cristiano. Según nos ha manifestado, para Nuestro gozo, la Comisión que con Nuestra aprobación, fue constituida para impulsar esta obra y preocuparse de ella, ya muchos de vosotros, acatando Nuestros ruegos, habéis organizado Colectas especiales al efecto, con toda diligencia, y aun prometisteis continuarlas en forma igual hasta la terminación de la empresa. Con ello, ya han afluido bastantes recursos, de modo que la construcción podrá iniciarse con aquélla amplitud que a tal obra conviene; y Nos hemos dado poder para que, próximamente, se coloque con auspiciosas y solemnes ceremonias la primera piedra del templo. Elevaráse este santuario, en nombre del pueblo cristiano, como un monumento de perenne gracia a la Virgen Auxiliadora y Madre celestial, la cual se invocará allí asiduamente en ambos ritos, el latino y el griego, a fin de que Ella se digne colmar los antiguos beneficios aun con nuevos más eficaces.

XVI. Los beneficios del mes del santo Rosario

Y ahora, Venerables Hermanos, vuelve Nuestra exhortación al punto de donde partió. Es, que todos, pastores y rebaños, se acojan, sobre todo durante el mes que se avecina, bajo el manto protector de la Santísima Virgen. Que en público y en privado, con alabanzas, plegarias y ofrecimientos, se unan todos para invocarla y suplicarla como a Madre de Dios y Madre nuestra, clamando: Mostrad que sois nuestra Madre24. Que su maternal clemencia conserve a su universal familia al abrigo de todos los peligros; que la haga gozar de prosperidad verdadera fundada en la santa unidad. Mire con benevolencia a los católicos de todos los pueblos, y, uniéndolos más estrechamente cada día con los lazos de la caridad, los vuelva prontos y constantes para sostener la gloria de la Religión, en la que van incluidos asimismo los mayores beneficios para el Estado.

XVII. Plegaria a María por los disidentes

Dígnese Ella mirar asimismo con especialísima benevolencia a los pueblos disidentes, naciones grandes e ilustres en que laten tantos corazones generosos, conscientes de sus deberes cristianos; dígnese suscitar en ellos anhelos saludables y nobles propósitos, y después de haberlos suscitado favorezca su realización.
En cuanto a los disidentes orientales quiera Ella recordar la devoción acendrada que le profesan y las gestas sublimes que sus antepasados realizaron por la gloria de su nombre. En cuanto a los occidentales baste rememorar el utilísimo patrocinio con que Ella reconoció y recompensó la eximia devoción que todas las clases sociales le manifestaran en el transcurso de muchos siglos.
Logre ser oída la voz suplicante del Oriente y del Occidente y de todas las naciones católicas dondequiera habiten; logre ser oída la Nuestra que desde lo más profundo del alma clama: Mostrad que sois Nuestra Madre.

Bendición Apostólica

Entre tanto, y como testimonio de Nuestra benevolencia os impartimos con amor la bendición Apostólica a vosotros, a vuestro clero y al pueblo confiado a vuestro cuidado. Dado en Roma, junto a San Pedro, el 5 de Septiembre de 1895, año decimoctavo de Nuestro Pontificado.
León XIII

1

Col. 4, 2.

2

Juan 19, 26.

3

San Anselmo, Or. 47, antes 46.

4

Lc. 2. 19; 2, 51.

5

"Dominam nostram", "mediatricem nostram", San Bernardo serm. 2 in adv. Domini n. 5.

6

Ipsam "reparatricem totius orbis", S. Tharasius or. in praesent. Deip.

7

Ipsam "donorum Dei conciliatricem". in offic. graec. VII dec., Theotokion, post oden IX.

8

Hbr. 12, 2.

9

Lc. 1, 52.

10

S. Germán de Constantinopla or. 2 in dormit. B.M.V.

11

San Cirilo Alej. Hom. contra Nestorium.

12

San Cirilo Alej. Hom. contra Nest.

13

Del Himno griego "Akátistos".

14

San Juan Damasceno. or. in annuntiat. Dei Genitr. n. 9.

15

San Germán de Constantinopla or. iu Deip praesentat. n. 14.

16

En el Oficio B.M.V.

17

Hebr. 1, 14.

18

1 Pelr. 2, 9.

19

San Germán In Hist, a dormit, Deiparae.

20

Men. 5 de Mayo Theodokion post od. IX de S. Irene V. M.

21

1 Cor 1, 13.

22

Rom. 7, 4.

23

Gal. 4. 19.

24

Del himno lit. Ave Maris Stella.